En un ecosistema informativo donde una respuesta puede parecer impecable sin ser cierta, la universidad se enfrenta a un problema más profundo que el fraude académico o la automatización de tareas. En "La verdad y lo veraz: La universidad ante la encrucijada de la IA generativa", Faraón Llorens-Largo y Rafael Molina-Carmona sostienen que la inteligencia artificial no elimina la verdad, pero sí encarece su reconocimiento: multiplica los contenidos plausibles, difumina las señales de fiabilidad y obliga a dedicar más esfuerzo a verificar aquello que antes podía aceptarse con relativa confianza.
El artículo desplaza así el debate desde la pregunta habitual (qué herramientas deben permitirse en las aulas) hacia otra de mayor alcance: qué debe hacer la universidad para continuar siendo una institución capaz de distinguir conocimiento, opinión, conjetura y simulación convincente.
Uno de los principales aciertos del trabajo es vincular esta crisis de veracidad con la soberanía universitaria. Los autores advierten de que adoptar plataformas, modelos y servicios externos no constituye una decisión meramente técnica, pues implica ceder parte del control sobre los datos, los procedimientos y las condiciones de producción del conocimiento. Frente a esa dependencia, reclaman soberanía digital, gobernanza ética y una alfabetización crítica que alcance no solo al alumnado, sino también al profesorado y a los responsables institucionales.
Esta reflexión se concreta en el «cubo de verdad, veracidad y confianza», un marco que cruza tres preguntas: si el conocimiento es conocido o nuevo para el estudiante, si puede verificarse mediante criterios formales y si la tarea consiste en imitar o crear. Las ocho combinaciones resultantes permiten comprender por qué no todos los usos académicos de la IA entrañan el mismo riesgo y por qué la supervisión debe adaptarse a la naturaleza de cada actividad.
El texto destaca por su ambición conceptual, por conectar filosofía, tecnología, pedagogía y política universitaria, y por recordar que la eficiencia no puede convertirse en el criterio rector de la educación superior. Su propuesta, sin embargo, debe entenderse como una herramienta para ordenar la reflexión y no como un modelo empíricamente validado, algo que los propios autores reconocen.
El cubo simplifica realidades educativas complejas y necesitará contrastarse en situaciones concretas de docencia, investigación y gestión para demostrar su utilidad práctica. Aun con esta limitación, el artículo formula una idea especialmente valiosa: en la era de la producción automática de contenidos, la universidad no conservará su relevancia por generar más textos o hacerlo más rápido, sino por garantizar trazabilidad, responsabilidad, contraste y juicio. Su tarea distintiva será seguir proporcionando razones fundadas para confiar.
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Cómo citar: Llorens-Largo, F., & Molina-Carmona, R. (2026). La verdad y lo veraz: La universidad ante la encrucijada de la IA generativa. RIED-Revista Iberoamericana de Educación a Distancia, 29(2), 63–80. https://doi.org/10.5944/ried.47174
