11 de septiembre de 2026

¿Cómo se transforma una universidad para enseñar en la era digital?

La transformación digital de una universidad no consiste simplemente en incorporar más tecnología a las aulas o trasladar a Internet procesos que antes eran presenciales. El estudio de Marc Romero Carbonell, Teresa Romeu Fontanillas, Montse Guitert Catasús y Pablo Baztán Quemada analiza el caso de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC), una institución nacida y desarrollada plenamente en línea, para identificar qué puede aprender de su experiencia cualquier universidad que quiera avanzar hacia modelos híbridos o digitales. 

El trabajo parte de una idea central: la tecnología solo adquiere verdadero valor cuando forma parte de una estrategia institucional más amplia que transforma la docencia, la investigación, la gestión, la cultura organizativa y las competencias de las personas.

La investigación combina entrevistas en profundidad con responsables académicos, grupos de discusión con profesorado, tutores y personal administrativo, y un cuestionario respondido por 520 estudiantes. Esa diversidad de perspectivas permite observar tanto las ventajas como las tensiones de una universidad altamente digitalizada. 

Entre los beneficios destacan la flexibilidad, el trabajo colaborativo en red, la mejora de determinados procesos y la posibilidad de innovar de manera continua; de hecho, la flexibilidad aparece como la principal razón por la que los estudiantes eligen estudiar en línea. Pero la digitalización también puede multiplicar procedimientos, aumentar la burocracia y generar problemas de gestión del tiempo si no se acompaña de una revisión profunda de las formas de trabajar y de las estructuras institucionales.

Las lecciones que extrae el estudio van, por tanto, mucho más allá de elegir plataformas o herramientas. Una transformación digital sostenible necesita liderazgo, planificación, estructuras que impulsen la innovación, formación continua y espacio para que el profesorado experimente, comparta prácticas y participe activamente en el cambio. 

También exige competencias como la flexibilidad, la capacidad de adaptación, el trabajo en equipo, la planificación y el liderazgo, además del dominio propiamente digital. El caso de la UOC muestra así que una universidad digital no se define tanto por la cantidad de tecnología que utiliza como por su capacidad para aprender, innovar y adaptarse constantemente a las necesidades de sus estudiantes y de la sociedad.

---

Cómo citar: Romero, M., Romeu, T., Guitert, M., & Baztán, P. (2023). La transformación digital en la educación superior: el caso de la UOC. RIED-Revista Iberoamericana de Educación a Distancia, 26(1), 163–179. https://doi.org/10.5944/ried.26.1.33998