Este artículo plantea que evaluar la Competencia en Gestión del Aula (CGA) únicamente con cuestionarios deja fuera lo más crítico: cómo se actúa en tiempo real ante incidentes comunicativos y socioemocionales.
Para resolverlo, el estudio propone una evaluación “auténtica” con realidad virtual inmersiva mediante Didascalia Virtual Classroom, donde futuros docentes de secundaria afrontan conflictos verosímiles en un entorno seguro pero exigente.
Con una muestra de 39 participantes de dos universidades españolas y tres escenarios de disrupción (relación docente–estudiante, conflicto entre compañeros y tensión en trabajo grupal), la investigación captura conductas observables (voz, discurso, posicionamiento) y las interpreta con el marco de estilos de conflicto de Thomas y Kilmann (colaboración, compromiso, acomodación, evitación, dominación), combinando análisis temático y estadística descriptiva.
Los resultados dibujan un patrón preocupante para la formación docente digital: predominan estrategias reactivas y asertivas orientadas al control: dominación (~29%) y compromiso (~25%), junto con una evitación también elevada (~25%), mientras que la colaboración aparece de forma marginal (~12%). Además, el comportamiento cambia según el escenario: en el primero (comentario inapropiado al docente) se alternan compromiso y evitación; en el segundo (desafío entre dos estudiantes) aumenta la mezcla de dominación y compromiso; y en el tercero (ruptura del trabajo en grupo) la dominación se intensifica.
Un análisis de conglomerados identifica dos perfiles: un subgrupo asertivo pero poco cooperativo (más dominación/compromiso) y otro de baja asertividad con cooperación moderada (más evitación/acomodación y algo más de colaboración). En conjunto, la simulación revela no solo “qué estrategia se prefiere”, sino cuándo se activa y cómo se desplaza a medida que la dinámica social se vuelve más compleja.
Para investigadores en educación digital, la contribución principal es metodológica y de diseño evaluativo: la VR funciona como “laboratorio ecológico” para operacionalizar la CGA con evidencias conductuales, reducir sesgos de autoinforme y observar la flexibilidad estratégica (o su ausencia) ante distintos gatillantes de conflicto. El estudio sugiere que la formación debería ir más allá de entrenar asertividad (que aparece sobrerrepresentada en clave punitiva) y centrarse en competencias proactivas: lectura situacional, regulación emocional, empatía comunicativa y capacidad de transitar hacia estrategias cooperativas sin perder estructura. También deja una agenda clara: ampliar muestra y diversidad, contrastar validez externa en aula real, e integrar analíticas de aprendizaje y feedback experto/participante para pasar de “clasificar estilos” a “personalizar itinerarios” de desarrollo de CGA basados en trazas multimodales del desempeño en simulaciones inmersivas.
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Cómo citar: Alvarez, I. M., Morodo, A., Romero-Hernández, A., & Manero, B. (2025). Realidad virtual para evaluar la competencia en gestión del aula: estudio sobre afrontamiento de conflictos. RIED-Revista Iberoamericana de Educación a Distancia, 28(1), 347–370. https://doi.org/10.5944/ried.28.1.41472









