¿Qué ocurre cuando un asistente basado en ChatGPT deja de ser una herramienta externa y pasa a formar parte del propio campus virtual? Miguel-Ángel Cabeza-Rodríguez analiza esta experiencia a partir de la integración de un asistente basado en ChatGPT 3.5 en 21 asignaturas de una universidad online, pertenecientes a titulaciones y áreas de conocimiento muy distintas.
El estudio recoge la valoración de 391 estudiantes y examina cuatro dimensiones de su experiencia: la eficiencia del asistente, su impacto en el aprendizaje, su contribución al desarrollo de habilidades y los aspectos técnicos y de accesibilidad.
Los resultados dibujan una percepción mayoritariamente favorable. El alumnado valora especialmente que el asistente pueda aclarar conceptos, responder dudas y servir de apoyo para avanzar de forma más autónoma, hasta el punto de que numerosos participantes reclaman que se extienda a otras asignaturas.
El análisis muestra, además, que la satisfacción depende sobre todo de que el asistente resulte realmente eficaz: su capacidad para proporcionar respuestas útiles pesa más que los aspectos puramente técnicos. Pero la experiencia también revela los límites de estas herramientas. Entre las principales críticas aparecen respuestas poco precisas o insuficientemente profundas, la ausencia de determinadas funcionalidades y la necesidad de orientar mejor al estudiante sobre cómo utilizar la IA.
La cuestión, por tanto, no parece ser simplemente si incorporar o no asistentes de IA a la universidad, sino cómo hacerlo para que aporten verdadero valor educativo. Los estudiantes los perciben fundamentalmente como un complemento capaz de proporcionar apoyo inmediato y favorecer el aprendizaje autónomo, no como un sustituto del profesorado ni del pensamiento crítico.
La experiencia apunta así hacia un modelo en el que la integración de la inteligencia artificial debe acompañarse de un buen diseño pedagógico, respuestas suficientemente fiables, formación para utilizar la herramienta y una adecuada conexión con cada asignatura. El potencial existe, pero su utilidad educativa dependerá menos de tener un chatbot disponible que de convertirlo en un auténtico asistente para aprender.
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Cómo citar: Cabeza-Rodríguez, M.- Ángel. (2025). Asistentes ChatGPT en educación superior en línea y satisfacción del alumnado: un caso de estudio. RIED-Revista Iberoamericana de Educación a Distancia, 28(2), 9–38. https://doi.org/10.5944/ried.28.2.43552









