Que una herramienta sea fácil de usar no garantiza que sus usuarios confíen en ella. Esa es una de las conclusiones más llamativas de un estudio realizado con 316 estudiantes universitarios en Argentina, que analizó qué factores llevan a los jóvenes a depositar su confianza en ChatGPT para sus tareas académicas.
Los investigadores partieron de un modelo teórico clásico en el campo de la adopción tecnológica y lo adaptaron al contexto universitario, midiendo tres grandes variables: el optimismo de los estudiantes hacia la tecnología, su percepción de utilidad de la herramienta y la facilidad con la que la usan. La pregunta de fondo era sencilla pero relevante: ¿qué hace que un estudiante confíe o no en la inteligencia artificial para aprender?
Los resultados apuntan en una dirección clara. El optimismo tecnológico tiene un peso significativo: los estudiantes con una actitud positiva hacia las nuevas tecnologías perciben ChatGPT como más útil y, en consecuencia, confían más en él. Pero la sorpresa llega con la facilidad de uso: aunque la herramienta sea intuitiva y sencilla de manejar, eso no se traduce directamente en mayor confianza.
Lo que realmente importa es que los estudiantes perciban un beneficio concreto, que sientan que ChatGPT les ayuda a resolver un problema real, a redactar mejor, a investigar más deprisa. En otras palabras, la confianza no nace de que algo sea cómodo de usar, sino de que resulte genuinamente útil.
Las implicaciones prácticas del estudio son directas. Si las universidades quieren que sus estudiantes integren la inteligencia artificial de forma efectiva y responsable, no basta con facilitarles el acceso a la herramienta: necesitan mostrarles para qué sirve concretamente en su vida académica. Talleres prácticos, ejercicios aplicados a asignaturas reales, ejemplos tangibles de uso en ensayos o investigaciones.
Al mismo tiempo, los autores advierten de que la confianza no debe convertirse en dependencia: un estudiante que confía en ChatGPT también necesita saber cuándo cuestionarlo, cómo contrastar sus respuestas y qué limitaciones tiene. Confiar en la IA, sí; pero con criterio.
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Cómo citar: Marimon, F., Arias Valle, M. B., Coria Augusto, C. J., & Larrea Arnau, C. M. (2025). Del optimismo a la confianza: el impacto de ChatGPT en la confianza de los estudiantes en el aprendizaje asistido por IA. RIED-Revista Iberoamericana de Educación a Distancia, 28(2), 131–153. https://doi.org/10.5944/ried.28.2.43238









