La expansión de la educación online ha transformado las posibilidades de acceso y flexibilidad de la enseñanza superior, pero también ha puesto de manifiesto que aprender a distancia exige algo más que disponer de una plataforma y buenos contenidos.
Gonzalo Garcés y Elena Bastías analizan esta cuestión mediante un estudio bibliométrico y una revisión sistemática de 781 publicaciones sobre aprendizaje online en educación superior. Su trabajo permite identificar cómo ha evolucionado este campo de investigación y cuáles son algunos de sus principales focos de interés: la satisfacción del alumnado, el compromiso y la motivación, la calidad de la experiencia educativa y el desarrollo de competencias para desenvolverse en entornos virtuales.
El análisis revela un crecimiento especialmente intenso de la investigación desde 2020 y organiza las principales tendencias en cuatro grandes ámbitos: percepción y satisfacción ante el uso de tecnologías; compromiso, participación y motivación; habilidades y competencias de los futuros profesionales; y calidad de la educación online.
Entre los conceptos que adquieren mayor relevancia aparecen la autoeficacia, el aprendizaje autorregulado, la empleabilidad, la aceptación de la tecnología y el diseño de experiencias capaces de mantener al estudiante implicado. Los autores subrayan además que una educación virtual eficaz requiere tanto competencias digitales como responsabilidad, pensamiento crítico, capacidad de autorregulación y reflexión sobre el propio aprendizaje.
A partir de estos resultados, el artículo propone un marco de competencias que conecta conocimientos, actitudes y capacidades prácticas con las herramientas y tecnologías utilizadas en el aprendizaje online. La propuesta sitúa la reflexión como una competencia especialmente importante para el desarrollo profesional y la empleabilidad, al tiempo que insiste en la necesidad de diseñar entornos educativos que favorezcan la autonomía sin descuidar la interacción, la motivación, la retroalimentación y la equidad de acceso.
La principal conclusión es clara: la calidad de la educación online no depende únicamente de la tecnología, sino de cómo esta se integra en modelos pedagógicos capaces de desarrollar las competencias que estudiantes y profesionales necesitan en escenarios educativos y laborales cada vez más digitales.
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Cómo citar: Garcés, G., & Bastías, E. (2025). Modelo de competencias para el aprendizaje online en educación superior: un análisis bibliométrico y revisión sistemática. RIED-Revista Iberoamericana de Educación a Distancia, 28(1), 259–290. https://doi.org/10.5944/ried.28.1.41351









