La inteligencia artificial avanza en la educación a una velocidad que no siempre encuentra al profesorado igualmente preparado para incorporarla con criterio pedagógico. Saber utilizar una herramienta de IA es solo una parte del problema: también es necesario comprender sus posibilidades y límites, integrarla en el diseño de la enseñanza y afrontar cuestiones relacionadas con los sesgos, la privacidad, la equidad o la toma automatizada de decisiones.
Partiendo de esta brecha, Aurelio Villa Sánchez, Evelyn Pizarro Fuentes y Simone Fernandes Queiroz desarrollan un instrumento destinado a diagnosticar las competencias que necesita el profesorado para una integración pedagógica, crítica y responsable de la inteligencia artificial.
El estudio parte de un cuestionario inicial de 72 ítems, elaborado tras revisar distintos marcos de competencia digital e inteligencia artificial y sometido al juicio de 28 expertos. Posteriormente se aplicó a una muestra de 360 profesionales de educación superior de Chile y Brasil y, mediante sucesivas fases de depuración y análisis factorial, se llegó a una versión final de 43 ítems.
El instrumento se organiza en cinco grandes dimensiones: conocimientos y creencias sobre la IA, competencias digitales docentes, formación inicial y continua, usos pedagógicos y didácticos de la IA y actitudes éticas, críticas y reflexivas. La consistencia interna del conjunto es muy elevada, con un alfa de Cronbach de .950 y un omega de McDonald de .952.
Una de las aportaciones más interesantes del trabajo es precisamente entender la competencia docente ante la IA como algo mucho más amplio que el dominio técnico. Formarse para trabajar con inteligencia artificial implica también saber cuándo utilizarla, para qué, con qué finalidad educativa y bajo qué criterios éticos. El cuestionario ofrece así una herramienta que puede ayudar a detectar necesidades formativas y orientar programas de desarrollo profesional.
Los propios resultados, sin embargo, aconsejan considerarlo un instrumento todavía susceptible de perfeccionamiento: aunque la estructura teórica resulta coherente y la fiabilidad es elevada, el análisis confirmatorio presenta índices de ajuste limitados, por lo que el modelo deberá seguir contrastándose y refinándose con nuevas muestras y contextos. La cuestión de fondo que plantea el estudio resulta especialmente oportuna: ante la rápida expansión de la IA, quizá lo decisivo no sea únicamente que los docentes aprendan a utilizarla, sino que desarrollen las competencias necesarias para decidir cómo, cuándo y por qué hacerlo.
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Cómo citar: Villa Sánchez, A., Pizarro Fuentes, E., & Fernandes Queiroz, S. (2026). Validación de un cuestionario para diagnosticar competencias docentes en la integración pedagógica de la inteligencia artificial. RIED-Revista Iberoamericana de Educación a Distancia, 29(2), 153–178. https://doi.org/10.5944/ried.46988
