El pensamiento computacional se ha convertido en una competencia cada vez más presente en los debates educativos, especialmente por su relación con la resolución de problemas, la creatividad y la adaptación a un entorno digital en constante cambio.
El artículo de Gema Ortuño Meseguer y José Luis Serrano analiza cómo se está implementando esta competencia en educación primaria y qué tipo de formación recibe el profesorado para poder integrarla en el aula. A través de una revisión sistemática de estudios empíricos publicados entre 2006 y 2023, el trabajo ofrece una mirada crítica sobre un campo que avanza con rapidez, pero que todavía necesita mayor claridad pedagógica y formativa.
Uno de los hallazgos más relevantes del estudio es que la robótica y la programación visual por bloques, especialmente mediante herramientas como Scratch o kits de robótica, son las estrategias más habituales para desarrollar el pensamiento computacional en primaria. Sin embargo, la revisión también muestra algunas carencias importantes: hay pocos estudios centrados en los primeros cursos de primaria, las actividades desconectadas (aquellas que trabajan conceptos computacionales sin dispositivos digitales) siguen estando poco presentes, y la evaluación del pensamiento computacional continúa siendo un reto.
Aunque existen instrumentos como pruebas Bebras, test específicos o herramientas asociadas a la programación, el artículo subraya la necesidad de combinar distintos enfoques para valorar de forma más completa los componentes de esta competencia.
La principal llamada de atención del artículo se dirige a la formación docente. Muchos maestros y maestras intentan incorporar el pensamiento computacional en sus aulas sin contar con una preparación suficiente, y las experiencias formativas analizadas suelen centrarse más en aspectos técnicos (programación o robótica) que en criterios pedagógicos sólidos.
Por ello, el estudio reivindica el papel de las Facultades de Educación en el diseño y evaluación de programas de formación inicial y permanente que ayuden al profesorado a integrar el pensamiento computacional de manera gradual, interdisciplinar y significativa. Más que introducir tecnología por sí misma, el reto consiste en formar docentes capaces de convertir el pensamiento computacional en una herramienta para aprender, crear, colaborar y resolver problemas desde las primeras etapas educativas.
---
Cómo citar: Ortuño Meseguer, G., & Serrano, J. L. (2024). Implementación y formación del profesorado de educación primaria en pensamiento computacional: una revisión sistemática. RIED-Revista Iberoamericana de Educación a Distancia, 27(1), 255–287. https://doi.org/10.5944/ried.27.1.37572
