15 de marzo de 2023

Competencias y metodologías innovadoras para la educación digital

Escrito por Albert Sangrà
Universitat Oberta de Catalunya

Palabras clave: RIED, Educación digital, educación online, competencia digital, metodologías innovadoras, docencia, educación superior

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“Las universidades nunca serán completamente online”. No es necesario especificar la autoría de esta frase, puesto que seguramente, todas las personas que lean este artículo conocerán a alguien que, en algún momento en los últimos 25 años, ha dicho esto.

Probablemente sea verdad que si depende de las personas que las conforman eso nunca sea así. Pero lo cierto es que, de la noche a la mañana un sinfín de docentes tuvieron que adaptarse a una modalidad distinta a la experimentada en todos sus años  de  docencia porque, simplemente, no se podía asistir a clase de forma presencial. De repente, nos encontramos en un contexto de educación a distancia al completo, con estudiantes y docentes en sus casas, y las instituciones educativas cerradas a cal y canto. Una educación a distancia que, a pesar del descrédito que la educación presencial siempre ha querido atribuir a la educación que no es presencial, siempre ha cobrado protagonismo en situaciones límite: en 1840, cuando Sir Isaac Pitman decidió utilizarla para formar a personas en todas las poblaciones del Reino Unido en el uso de la estenotipia; a finales de los años 90, cuando la Johns Hopkins University de Baltimore desarrolló una aplicación multimedia para la simulación de la realización de autopsias forenses debido a la escasez de cadáveres para poderlas hacer de forma presencial en el propio hospital universitario y que después se convirtió en un referente en el campo de los materiales multimedia para entornos virtuales de aprendizaje; o cuando en la Universidad de British Columbia cambiaron a la modalidad online determinadas asignaturas que se ofrecían a primera hora de la mañana, para evitar los colapsos circulatorios en la entrada de la universidad, que bloqueaban por completa la ciudad de Vancouver. 

En este caso, este período de pandemia ha puesto en el candelero a la evolución actual de la educación a distancia (Garcia Aretio, 2021): la educación online. Sin embargo, debemos tener muy en cuenta que lo que se ha hecho en la mayoría de universidades durante este período, no ha sido propiamente educación online, como se han encargado de destacar muy bien Hodges et al. (2020), quien señala que la práctica docente en la universidad durante la pandemia puede definirse como “docencia remota de emergencia”.  No debemos, pues, confundirnos ni confundir haciendo juicios  de  valor  sobre  si  la  educación  online ha funcionado bien o no, pues esto no lo era.

Buena parte del profesorado –y de las instituciones, sin duda- ha resuelto la situación crítica a través del dictado de clases a través de una pantalla y una herramienta de videoconferencia –lo que ha recibido el nombre de “zoomificación” de las clases (Tullett et al., 2022).

Esto nos lleva a la discusión, muy actual y a menudo encontrada, sobre si debemos cambiar o adaptar nuestras metodologías a los nuevos contextos de aprendizaje, o bien debemos olvidarnos de eso y continuar aplicando los mismos métodos docentes que habíamos utilizado hasta ahora. A quien mantiene, simplemente, se trata de aplicar nuestra metodología habitual a un contexto diferente. Sin embargo, si revisamos los estudios que analizaban las diferencias entre la educación presencial y la educación a distancia u online, y que nos decían que, en realidad, no hay diferencia significativa en los resultados obtenidos entre la aplicación una modalidad educativa y otra (Ramage, 2002; Russell, 1999), podría muy bien ser que fuera porque estamos utilizando las mismas metodologías en contextos diferentes, y no les sabemos sacar el mejor partido.  De hecho, hasta Einstein parece hizo referencia a este hecho cuando dijo “Si quieres resultados diferentes, haz cosas distintas”.

Fuente de la imagen: Pixabay

Así que, una vez superada –esperemos- la pandemia, parece que existen dos tendencias para afrontar el futuro por parte de las instituciones de educación superior: a) aquellas que consideran que hemos vuelto a la “normalidad” y, por lo tanto, tenemos que volver a hacer lo que hacíamos; y b) las que creen que en el futuro, pero ya en el presente, se van a imponer modelos híbridos de enseñanza y aprendizaje.

En esta línea, otra parte de ese profesorado que mencionábamos anteriormente, ha rediseñado sus materias y asignaturas, adaptándose a una realidad muy distinta –no  debemos  olvidarlo– a la de las clases presenciales (Sangrà, 2020) y desarrollando nuevas estrategias didácticas (Kukulska-Hulme et al., 2022).

De esta forma, se están llevando a cabo prácticas y estudios empíricos que implican el desarrollo y la aplicación de metodologías, si no innovadoras, poco habituales en el contexto de la educación superior:

  • El diseño de asignaturas basadas en actividades o retos;
  • La adaptación del modelo HyFlex de enseñanza híbrida;
  • El desarrollo de estrategias de micro-aprendizaje, analizando sus principales ventajas y desventajas y cuáles son las características de su diseño;
  • Las actividades colaborativas que maximizan la interacción entre los estudiantes y con el profesorado, a la vez que se cuidan los aspectos emocionales del aprendizaje;
  • El uso diversos de tecnologías digitales y distintos recursos y soportes, como el uso de la gamificación para proporcionar un vehículo de desarrollo profesional positivo¸ las videoconferencias sincrónicas interactivas como medio de incrementar la participación de los estudiantes; los usos de YouTube como herramienta pedagógica, o la importancia, el conocimiento y el uso de los Smartphones en los procesos de enseñanza-aprendizaje, analizando sus beneficios y dificultades;
  • El desarrollo de la capacidad de auto-regulación del estudiantado; distintas prácticas que ayuden a hacer crecer la autonomía y la necesidad de proveer un andamiaje al estudiantado para mejorar su capacidad de autorreflexión;
  • La experimentación de nuevos formatos de retroalimentación (feedback)

Sin embargo, para poder aplicar estas metodologías y este uso de las tecnologías digitales en la enseñanza, es necesario que seamos competentes digitalmente. De otro modo, la sensación de fracaso se torna evidente y nuestra reacción es la de negar la utilidad de cambios. Según los datos que extraen del estudio que recientemente llevaron a cabo la CRUE y el Joint Research Centre (JRC) de la Comisión Europea[1], solamente un 59% del profesorado considera que su competencia digital es, como mínimo, suficiente. Existe, por lo tanto, un 41 % del profesorado universitario en España que no llega a los mínimos que los propios docentes consideran necesarios.

Lo que debe ser la competencia digital docente también ha hecho que diversos autores analicen este concepto, su significado y su percepción. Así, encontramos investigaciones que estudian:

  • Cómo cambian las creencias de los docentes y sus concepciones sobre la enseñanza  en  línea  como resultado de su  experiencia en modalidad  remota  por la emergencia sanitaria. 
  • Cuáles son los roles clave que un docente universitario debería desarrollar cuando implementa metodologías de trabajo colaborativo en entornos digitales.
  • Cómo se determina la relación entre la competencia digital y el resto de competencias implicadas en una disciplina específica.
  • La existencia de una relación entre los indicadores académicos y algunos aspectos clave de la docencia online,  como la incorporación de material complementario, la cordialidad en el trato, la calidad de las respuestas en  forma  oportuna  y  la  retroalimentación   
  • Cómo tratar la competencia digital como transversal en un modelo y cuáles son los definen los parámetros que orientan la construcción de modelos pedagógicos basados en competencias digitales transversales para la educación a distancia
  • Cuál es la consciencia de los participantes respecto a sus carencias formativas en torno al uso de herramientas digitales, sobre todo en lo que respecta a la  creación  y  edición de contenido. 
  • Cómo es un proceso de transformación digital en una institución educativa, y qué cambios sustanciales y estratégicos requiere en sus procesos.
  • Cuáles son las metodologías docentes que hacen uso de las tecnologías digitales en la educación superior.

Todas estas inquietudes, expresadas en las diferentes temáticas ya mencionadas, se han citado en el número monográfico que ha publicado RIED, titulado “Competencias y metodologías innovadoras para la educación digital”, y que ha sido coordinado por las profesoras Montse Guitert, de la Universitat Oberta de Catalunya, Patricia A. Behar, de la Universidade Federal do Rio Grande do Sul, y un servidor. Diversos autores aportan evidencias empíricas y reflexiones de gran calado que contribuyen a la discusión existente sobre las competencias digitales necesarias para los docentes universitarios de hoy, y las distintas metodologías de carácter innovador que pueden ser puestas en práctica en la educación superior.

Porque, aunque volvamos a la normalidad como algunos pretenden, ¿seguro que podremos hacer exactamente lo mismo que antes? ¿Nos lo permitirán la sociedad, el estudiantado, o incluso nuestra propia comunidad académica? El concepto de modelo híbrido (o blended) de enseñanza y aprendizaje (Vaughan et al., 2013; Aremellini y Padilla Rodríguez, 2021) empieza a ganar adeptos, al permitir mayor flexibilidad y personalización en la enseñanza y el aprendizaje universitarios. En ningún caso se discute el valor de la presencialidad, pero es necesario avanzar metodológicamente para hacer un uso más adecuado de la tecnología, que permita redefinir la práctica educativa en la dimensión digital.

Ni qué decir tiene que el incremento de la adquisición y desarrollo de la competencia digital por parte de los docentes, y la apropiación de iniciativas metodológicas adecuadas para la educación digital, no es una tarea únicamente del profesorado. Se espera que las instituciones ejerzan liderazgo  y  transmitan  una visión en la que todos, profesorado y estudiantes, puedan verse reflejados en un futuro educativo mejor, y donde el alcance de mayores niveles de competencia digital nos permita una más cómoda y convencida aplicación de nuevas metodologías docentes.

Referencias:

Armellini, A.; & Padilla Rodríguez, B.C. (2021). Active Blended Learning: Definition, Literature Review, and a Framework for Implementation. IGI Global.

García Aretio, L. (2021). COVID-19 y educación a distancia digital: preconfinamiento, confinamiento y posconfinamiento. RIED. Revista Iberoamericana de Educación a Distancia, 24(1), 9-25. https://doi.org/10.5944/ried.24.1.28080

Kukulska-Hulme, A.; Bossu, C.; Charitonos, K.; Coughlan, T.; Ferguson, R.; FitzGerald, E.; Gaved, M.; Guitert, M.; Hrodotou; C.; Maina, M.; Prieto-Blázquez, J.; Rienties, B.; Sangrà, A.; Sargent, J.; Scanlon, E.; & Whitelock, D. (2022). Innovating Pedagogy 2022. The Open University. https://prismic-io.s3.amazonaws.com/ou-iet/5c334004-5f87-41f9-8570-e5db7be8b9dc_innovating-pedagogy-2022.pdf

Hodges, C.; Moore, S.; Lockee, B.; Trust, T.; & Bond, A. (2020). The Difference Between Emergency Remote Teaching and Online Learning. EDUCAUSE Review (March 27, 2020). https://er.educause.edu/articles/2020/3/the-difference-between-emergency-remote-teaching-and-online-learning

Ramage, T.R. (2002). The “No Significant Difference” Phenomenon: A Literature Review. Dr. Thomas R. Ramage Scholarship. Paper 1. https://spark.parkland.edu/ramage_pubs/1/

Russell, L. (1999). The No Significant Difference Phenomenon. North Carolina State University Press.

Sangrà, A. (Coord.) (2020). Decálogo para la mejora de la docencia online. Editorial UOC. Acceso abierto: http://openaccess.uoc.edu/webapps/o2/handle/10609/122307

Tullett, W.; Leemans, I.; Hsu, H.; Weismann, S.; Bembibre, C.; Kiechle, M.A.; Jethro, D.; Chen, A.; Huang, X.; Otero-Pailos, J.; & Bradley, M. (2022). Smell, History, and Heritage. The American Historical Review, 127(1), 261-309. https://doi.org/10.1093/ahr/rhac147

Vaughan, N.; Cleveland-Innes, M.; & Garrison, R. (2013). Teaching in Blended Environments. AU Press. https://www.aupress.ca/books/120229-teaching-in-blended-learning-environments/

Cómo citar esta entrada:

Sangrà, Albert (2023). Competencias y metodologías innovadoras para la educación digital. Aula Magna 2.0. [Blog]. https://cuedespyd.hypotheses.org/12684

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[1] https://www.crue.org/2021/07/encuesta-competencias-digitales-profesorado-universitario-2/

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Tomado de Aula Magna 2.0 con permiso de sus editores